El corazón de Barcelona es el distrito del Eixample. Es el núcleo arquitectónico, gastronómico y comercial de la Ciudad Condal y un barrio que no te puedes perder si quieres afirmar que has visitado, conocido y disfrutado de Barcelona. En este artículo te detallamos una ruta por el Eixample con todo lo que necesitas saber: qué ver y dónde comer

¿Qué ver en el Eixample?

Lo primero que debes saber sobre el Eixample es que responder al plan de urbanismo que Ildefons Cerdá ideó a finales del S.XIX como extensión de la ciudad. Se caracteriza por su forma de cuadrícula perfecta y está dividido en dos partes diferenciadas: la Dreta de l’Eixmaple (la parte derecha) y la Esquerra de l’Eixample (la parte izquierda).

mapa barcelona antiguo

Ambas partes fueron escogidas por la rica burguesía industrial de la época, que escogió las amplias avenidas del Eixample para construir sus residencias señoriales y es gracias a ellos que hoy podemos trazar la siguiente ruta modernista.

La Dreta de l’Eixample

La mejor forma de conocer la parte derecha del Eixample es trazando un recorrido desde el Hospital de San Pau hasta Plaza Urquinaona, en sentido descendente.

Este camino comienza con el impactante Recinto Modernista del Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau, ideado por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner en 1902. Este conjunto hospitalario está formado por 18 pabellones y todos ellos están tan ricamente ornamentados que recibieron el título de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1997.

Bajando por la Avenida de Gaudí bajamos se nos presenta imponente la basílica de la Sagrada Familia de Gaudí, cuyas obras van avanzado con paso firme. Merece la pena tanto visitarla por dentro como detenerse a admirar sus diferentes fachadas desde los jardines laterales.

Sagrada Familia

Si continuamos por la calle Provença hasta el Paseo San Juan iniciamos un recorrido para conocer algunas de las viviendas señoriales más impresionantes de Barcelona. Aquí encontraremos la Casa Macaya, de estilo gótico, y con la curiosa pequeña escultura de su arquitecto, Josep Puig i Cadalfach, montando en bicicleta. En la calle Mallorca nos espera la Casa Thomas, el Palau Montaner y el Palau Casades, y por la calle Girona, la Casa Granell y la Casa Lamadrid.

Y para terminar el recorrido, dejamos de lado las viviendas para visitar el mercado modernista de la Concepción en la Calle Valencia y aprovechar para comprar productos catalanes y de primera calidad. Y en el cruce de Roger de Lluria con Concell de Cent puedes ver la Torre de les Aigües, que en verano se convierte en una piscina con playa artificial en medio de la ciudad.

L’Esquerra de l’Eixample

El margen izquierdo del distrito del Eixample presume de tener las casas más famosas y lujosas de la burguesía catalana, y para conocer todos sus secretos lo mejor es seguir la ruta del Cuadrado de Oro (el Quadrat d’Or), que se extiende desde la Aveninda Diagonal hasta Sant Pere de un extremo y desde la calle Aribau y el Paseo San Juan por el otro.

El punto de partida es la Casa de Les Punxes en la Avinguda Diagonal número 420, que es obra de Josep Puig i Cadalfach y destaca por la decoración floral en sus capiteles y arcos. Subiendo un poco la calle llegamos hasta el Palau del  Baró de Quadras, también de Cadalfach y con un marcado carácter gótico.

Y solo unos metros más adelante se presenta antes nosotros el célebre Paseo de Gracia, una de las principales vías de Barcelona. El primero de los monumentos que se pueden apreciar en su recorrido descendente hasta Plaza Catalunya es la Casa Milà de Antonio Gaudí, popularmente conocida como La Pedrera. Y un poco más adelante, en el número 66, espera la Casa Marfà con su galería gótica y su aspecto elegante.

Visitar Eixample

Pero si algo hace singular al Paseo de Gracia es sin duda la Manzana de la Discordia, donde compiten la Casa Batlló de Antoni Gaudí, la Casa Amatller de Josep Puig i Cadafalch, y la Casa Lleó Morera de Lluís Domènech i Montaner. Es decir, los tres arquitectos más importantes del modernismo catalán reunidos en una manzana.

Y por si no fuera suficiente, el Paseo de Gracia nos despide con la Casa Rocamora con sus coloridos pináculos de escamas naranjas y con la Casa Pascual i Pons.

Estos son solo algunas de los muchos edificios modernistas que podemos encontrar en el Eixample, pero la mejor forma de conocerlos todos es pasear por sus calles y dejarse llevar. Y entre tanto paseo, es posible que también busques un buen lugar donde quedarte a comer.

¿Dónde comer?

La oferta gastronómica del Ensanche es incluso más rica y variada que la de su arquitectura.  Prueba de ello es la docena de restaurantes con Estrella Michelín que podemos encontrar: Lasarte y Moments, Xerta, Caelis, Gaig, Angle, Roca Moo, Cinc Sentits, Nectari, Disfrutar y Tickets.

Pero si buscas algo más asequible, una de las calles con más encanto es Enric Granados, donde encontrarás una zona peatonal con numerosas terrazas. En cambio, si lo que buscas es un lugar elegante donde haya platos pata todos los gustos, acércate hasta El Nacional, situado en una antigua estación de Paseo de Gracia y que reúne a varios restaurantes bajo un mismo techo.

Pero en general, no importa cuáles sean tus preferencias culinarias porque casi seguro que podrás encontrarlo paseando por estas calles, ya sea un restaurante vegano, japonés o italiano.

¿Dónde dormir?

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