Funicular de Tibidabo, una atracción de antaño que se mantiene intacta

A finales del siglo XIX la montaña de Tibidabo comenzó a sufrir una transformación urbanística, en gran parte por iniciativas del doctor Salvador Andreu. En aquella época, pero ya entrados en el siglo XX, se inauguró la Avenida Tibidabo, siendo rápidamente modernizada con edificios diseñados por los mejores arquitectos de aquellos años, convirtiéndose en una zona de clase alta de la ciudad de Barcelona.

Mientras tanto, los medios de transporte, al igual que todas las cosas materiales, continuaban evolucionado a través del tiempo. Por ejemplo, los ferrocarriles estaban diseñados para recorrer grandes distancias, mas no para superar pendientes con grados de inclinación demasiado pronunciados. Fue entonces cuando surgieron soluciones como los funiculares.

El Funicular de Tibidabo

El funicular de Tibidabo fue el primer funicular instalado en España. Inaugurado por el ingeniero Bonaventura Roig en 1901 (el mismo año que el Tranvía Blau o Tranvía Azul), cuenta con un recorrido de poco más de 1 km, el cual completa en un lapso aproximado de unos 30 minutos.

Llega a una altura máxima de 512 metros, que es la cumbre de la montaña del Tibidabo. Ahí se encuentran varias atracciones turísticas bastante concurridas por los barcelonenses y los turistas, entre las que destacan el Parque de Atracciones de Tibidabo y el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús.

Hermosas vistas desde Tibidabo

Algo de lo que más se disfruta al visitar un lugar es poder tener una visión amplia de dónde estamos. Si os agrada la idea de poder tener una vista panorámica de Barcelona, el Funicular de Tibidabo os permitirá convertir esta idea en realidad.

Y es que, sin lugar a dudas, la hermosa vista que se consigue en la mayor parte del recorrido hasta llegar a la cima de la montaña, es la principal atracción para aquellos que valoran las maravillas naturales que se encuentran en el planeta, aunque estén situadas entra la urbe de las grandes ciudades.

Por lo placentero del recorrido, es ideal para apreciar la ciudad desde un punto de vista privilegiado. Será posible observar la ciudad por ambos lados de la cabina, ya sea de subida o de bajada.

Lo que hallaréis en la cima

Una vez alcanzada la cumbre de la montaña, os encontraréis con varias edificaciones, entre las que podemos mencionar las siguientes:

Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús

Ya sea que os consideréis devotos o no, es innegable que las antiguas iglesias nos causan admiración. Este templo es obra del arquitecto Enric Sagnier i Villavecchia. Su construcción fue iniciada por este en 1902 y finalizada en 1962, por su hijo Josep Maria Sagnier i Vidal.

Parque de Atracciones de Tibidabo

Abierto desde el mismo año de inauguración del funicular, es el parque de atracciones más antiguo de
España y el tercero de toda Europa
. Desde luego, se encuentra operativo, y más que atracciones emocionantes, la principal motivación es que os encontraréis disfrutando de los mismos juegos que disfrutaron otras personas hace más de cien años.

Además de los mencionados, encontraréis también la Torre de Collserola, la antena de telecomunicaciones de 268 metros de altura inaugurada en 1992 por motivo de los Juegos Olímpicos del mismo año, el Pabellón Radio Barcelona, el hotel blanco Florida construido en 1925 y visible desde la ciudad, la Torre de les Aigües de Dos Rius y la Torre Pastor de Cruïlles.

¿Cómo llegar?

Llegar al Funicular de Tibidabo es sumamente fácil, sobre todo si os encontráis hospedados en Mercedes Heritage Apartments. En transporte público, podréis escoger entre tomar la línea 5 del subterráneo o el sistema FGC, que quedarán a menos de 5 minutos si vais caminando; también está la opción de tomar un taxi, llegaréis en unos 12 a 15 minutos por un mínimo de 8 euros.

Tarifas

Existen dos montos para realizar el recorrido del funicular. El primero es de 4,10 euros e incluye la entrada al parque de atracciones. El segundo, sin comprar la entrada al parque de atracciones, es de 7,70 euros.

Horarios

Sus horarios varían según las distintas estaciones del año. En enero permanece cerrado, al igual que los días 25, 26 y 31 de diciembre; en cambio, en febrero abre únicamente los fines de semana y el resto del año funciona todos los días

Si tenéis planeado una pasada por Barcelona, el Funicular de Tibidabo es el paseo ideal para personas de todas las edades, ya que tanto niños como adultos logran apreciar y disfrutar las diferentes bondades que ofrece este antiguo pero indudablemente transcendente invento.